Cloruro de polialuminio Ha experimentado un fuerte aumento de las ventas en los últimos años como producto químico para el tratamiento del agua. Este auge está relacionado con la rápida expansión industrial de China. Como agente de tratamiento de aguas residuales de uso común, destaca por sus bajos costes de producción y su excelente eficacia, además de ofrecer propiedades bactericidas, desodorizantes y decolorantes. En comparación con los productos químicos tradicionales, reduce los costes de tratamiento del agua en más de un 30 %, lo que lo ha consolidado como el agente de purificación de agua estándar reconocido en China.
El cloruro de polialuminio se emplea principalmente en la purificación de agua industrial y municipal. Demuestra una eficacia excepcional en el tratamiento de agua potable, agua del grifo y condiciones hídricas especializadas, como la eliminación de hierro, cadmio y fluoruro, el tratamiento de contaminantes radiactivos y la remediación de manchas de petróleo. Su ámbito de aplicación sigue ampliándose. Además, los requisitos medioambientales cada vez más estrictos en China hacen que su aplicación en el tratamiento de aguas residuales industriales sea aún más extensa. En consecuencia, las ventas de productos de cloruro de polialuminio han aumentado anualmente. Sin embargo, un problema común que se presenta durante su uso se refiere a la materia insoluble. ¿Cómo se debe abordar la materia insoluble si se detecta durante el funcionamiento?
Los requisitos relativos a la materia insoluble en los procesos de tratamiento de aguas siguen siendo muy estrictos. Unos niveles excesivos de materia insoluble pueden provocar obstrucciones en las tuberías y averías en los equipos, por lo que requieren una atención especial. Existen tres métodos principales para abordar el problema de la materia insoluble: emplear la filtración de placas y marcos para cumplir con las normas nacionales; utilizar técnicas avanzadas de secado por atomización; o controlar el problema en la fase de las materias primas. La sedimentación natural también constituye una opción viable. El método de sedimentación natural se basa en un control estricto de las materias primas. Sin embargo, suele requerir una cantidad considerable de tiempo, ya que se necesitan entre tres y cuatro días de sedimentación para cumplir con la normativa. Si bien el secado por pulverización puede resolver los problemas relacionados con la materia insoluble, implica unos costes de inversión considerables.
Dado que la materia insoluble afecta directamente a la eficacia del tratamiento del agua, resolver este problema exige un esfuerzo específico. El nuevo cloruro de polialuminio emplea formulaciones innovadoras de materias primas. Más allá del aluminio y el hierro, estas formulaciones incorporan metales adicionales como el calcio y el magnesio. Estos iones metálicos potencian eficazmente la precipitación de los insolubles del agua bruta, favoreciendo la floculación y la sedimentación dentro del producto. Este enfoque resuelve eficazmente los problemas de materia insoluble, lo que se traduce en un rendimiento notablemente mejorado en los procesos de tratamiento de aguas residuales.